domingo, agosto 05, 2012

-¿Te imaginas tener hijos ahora, con todo éste lio?-


Adela se da unos toques de colorete en las mejillas y se pone sus gafas de ver.
Lleva una blusa de florecillas veraniega.
Se coloca un pañuelo castaño en la cabeza, cubriendo parcialmente su cabello gris.
Es un domingo soleado.

Comienza a trajinar en la cocina.
Mete dos panecillos de jamón y queso crema envueltos en papel de cocina en una cesta de mimbre.  
Antonio lee el periódico en el salón.
¿Vamos?-  Adela le espera en la puerta con la pequeña cesta de mimbre.
Antonio desaparece por la puerta del salón. 
El sonido intermitente de un exiguo chorro de orina llega desde el cuarto de baño.

En el parque, Adela y Antonio se sientan en un banco a la sombra. 
Sacan los panecillos y comienzan a comer en silencio.
Adela busca en su cabeza un tema de conversación.
Llevan 46 años juntos.

El ruido de los juegos de los niños, un batiburrillo de gritos y risas, se alza  sobre el parque
y manteles con familias y amigos y parejas se diseminan sobre la hierba.
Adela y Antonio comen despacio sus panecillos en el banco, bajo la sombra de un árbol.

A su izquierda, a unos cinco metros, una mujer camina de un lado a otro con el celular en la oreja.
Una mujer normal, de cabello rubio teñido. 
Una mujer de unos treinta y muchos, con gafas de sol. 

Antonio levanta su mirada hacia la mujer, clavándola en el menear de sus piernas.
Adela la mira también.
La mujer normal lleva un vestido corto y verde que descubre una buena porción de piernas. 
Unas piernas robustas. No esculturales, pero unas buenas y macizas piernas.
Unas piernas de mujer joven.

Antonio y Adela miran a la mujer del vestido verde. 
Una brisa atlántica levanta su vestido y deja relucir aún más sus jóvenes y robustas piernas.

Adela envuelve el resto de su panecillo en el papel de cocina y lo devuelve a la cesta de mimbre.

-¿Te imaginas tener hijos ahora, con todo éste lio?- 

domingo, julio 29, 2012

Fragmento del guión con título provisional: "El secrecreto del afilador de cuchillos"

La chica sale de detrás de la esquina y se pone frente a él. Lleva el cuchillo en la mano.
Se miran, él ilusionado, ella de espaldas.
AFILADOR:
– Pero qué cuentista eres-
Sonríe, se acerca, la besa.
CHICA:
-Has estado desaparecido-
AFILADOR:
-Dos días-
CHICA:
-¿Fuiste a Badajoz?-
AFILADOR:
-Si-
La chica le mira con suspicacia. Él le acaricia la cara.
AFILADOR:
-¿Qué haces luego?-
CHICA:
-¿Luego cuándo?-
AFILADOR:
-Esta noche-
CHICA:
-Voy a leer un libro-
Silencio.
AFILADOR:
-¿No quieres salir a tomar algo?-
CHICA:
-Puedo acompañarte ahora-
AFILADOR:
-Te vas a aburrir-

La chica sonríe y se dirige resuelta a la bicicleta del afilador. Mete el cuchillo en la caja de herramientas, agarra el manillar con firmeza y comienza a andar calle abajo. Después de unos metros se gira hacia el afilador, que no se ha movido de su sitio, y grita:
¡Afilador!

El afilador la sigue calle abajo con cara de preocupación.

lunes, enero 30, 2012

- Hoy no puede ser un dia más-
Pensó con determinación mientras
se ataba el corazón al zapato
y se disponía a patear la ciudad.
Un día más.

sábado, octubre 29, 2011

Soy crítico de cine

De pequeño me escondía de noche tras la puerta del salón
para escudriñar en la distancia a Truffaut.
Los 400 golpes, Hitchcock o Charlot,
aquel niño y sus cuitas en un colegio mayor,
me erizaban mi pelusilla de puber,
agazapado tras el umbral mientras mis padres veían el cine de la 2.

Crecí en blanco y negro, ajeno a lo que venía detrás,
la irrupción del huracán Spielberg,
George Lucas o Michael J. Fox
y alucinar en cinemascope
con viajes intertemporales y batallas siderales
en otra dimensión.

Me sentía como un goonie, heroico y libérrimo,
devorando boquiabierto lasers y efectos luminotécnicos,
radiaciones electromagnéticas que emanaban de la gran pantalla
deslumbrando mi cerebro de phoskito
mientras una sombra despuntaba ya en mi labio superior.

Y el tiempo pasó.
Los folículos pilosos de mi piel
florecieron cual jardín del edén
y aquí me teneis:
Un joven-cabal.
Un adulto-jovial.
Un ingenioso hidalgo
leído y locuaz.
Tecleo con destreza comments, posts, twits,
y hasta párrafos enteros,
pues no hay soporte digital que se resista a mis
sagaces dedos.

Os cuento: Mientras aguzaba mi paladar fílmico
me saco una de letras, conversaciones de café vespertinas
con mis compañeros,
que si Kiarostami, que si cine sueco,
et voilà, en flamante crítico cinematográfico me convierto.

De digito afilado y gusto avezado, me dedico a desguazar el trabajo ajeno.
Cual pianista de los nuevos media escupo arbitrariedad a los 4 vientos.
Agarro mi laptop, avivo mi ingenio,
y ahí lo tengo,
sin moverme del sofá,
un vituperio.

De la praxis cinematográfica poco sé.
Y es que señores, yo soy un flâneur.
Paseo entre las pelis,
de puntillas y arremangado,
no sea que se me estropee el abrillantado
de mis finos zapatos de cristal.

lunes, octubre 26, 2009

Sacar la basura (o carta de Mia Farrow a Woody Allen)

Hola, querido cabrón.

Hace tiempo que quería escribirte. Unos 7 años, aproximadamente.
El tiempo que llevo sin oír una taladradora que llegaba hasta la nausea cuando pensaba en tí. Ahora, ya sólo queda la nausea.

Hoy, Frankie , Isahiah, Moses, Eliza y Kaeli- Shea estuvieron aquí. Fue un día agradable. Jugamos cricket y comimos panqueques. Uhh... no sé porqué los kilos se me acumulan sólo en las caderas. Creo que aunque pesase 100 kilos, mi cara seguiría siendo la delgada y lánguida imagen que todos esperan. La de tú "aburrida" y frágil mujer, aunque "sólida y decente". Tú imagen.
15 años han pasado ... ¡dios mío! ¡es mucho tiempo!
No para perdonar, claro. Pero se podría decir que soy feliz ahora (a pesar de ti)

¿Alguna vez te interesó saber que es lo que más me dolió de todo "este asunto"?
Pues te lo digo ahora: Fuiste tú.
TÚ fuiste el único artífice de mi dolor.
No lo que hiciste, con esa chica, con la que jugabas en el parque, con mi confianza, con mi ingenuidad... Sino lo que hiciste CONMIGO.

¿Acaso creías conocerme? ¿Creias poder recrearme en tus reiteradas pajas mentales?
La mojigata indefensa. La "pasiva- agresiva", atribulada y soñadora, siempre dubitativa y descontenta con su vida. Una cerilla mojada ¿ es así como me veías?
Oh! ¿Qué fue de tu gatita pecosa, tu incandescente y traviesa niña...?
Hum, ¿Se sonroja ahora, señor?

¿Sabes? no vi ni una de tus últimas verborreas fílmicas, dios me libre.
Sólo una pregunta: ¿ Vas a seguir haciendo lo primero que se te ocurra durante mucho más tiempo? Abandonaste a tu musa ¿Dejaste también de hablar con dios sobre tú inspiración?
jaja! Creo que rodearte de voluptuosas jovencitas en la senectud no aumenta tu potencial creativo. Y creo que nuestra chinita tampoco parece ayudarte...
(...Dile que nunca la he odiado).
A tí sí, pero no por mucho tiempo. El odio, aniquila nuestro karma.
(Sí, puedes mofarte también de esto en uno de los próximos personajes de alguno de tus próximos bodrios ).

Bien, maldita alimaña, sólo una cosa más antes de terminar.
¿Quieres saber porqué me deje usar en todas tus prostituciones fílmicas?
¿Por qué toleré que mostraras jocosamente mi bondad?

Pues porque TE QUERÍA, pequeño imbécil. Porque te quería, confiaba en ti.
Por eso me hubiera embarcado en todo lo que me hubieras pedido.
Te hubiera entregado mi rostro y mi alma, para que lo despellejases en cualquiera de tus lucubraciones pseudo- cinéfilas. Para que tú público sonriese ante mi cruel parodia, para que se solazase con mi pudor ...
Ahora, todo se acabó.

Es de noche, todos duermen y los grillos cantan.
Se respira una enorme tranquilidad cósmica.

Adiós, querido cabrón.

viernes, septiembre 25, 2009

El desayuno

Se despertó esa mañana temprano. Quería preparar un buen desayuno, aprovechando que era fin de semana y él no tenía que ir a trabajar.
- El desayuno, es la mejor comida del día- Solía decir él.
Ella, la verdad, no tenía mucha hambre a esas horas, pero le acompañaría con un té y una tostada y disfrutarían de esa mañana sin horarios.

Últimamente, por unas cosas o por otras, no compartían muchos desayunos tranquilos.Si se paraba a pensar, no sabía porqué exactamente. Es cierto que él había comenzado a adquirir otros compromisos los fines de semana. Antes, siempre lo pasaban juntos, pero ahora solía hacer alguna actividad o deporte con amigos. Pero es que, decía, durante la semana sólo tenía tiempo para trabajar.

Ella hizo huevos revueltos y cruasanes a la plancha, y lo dispuso todo en la mesa del comedor.
Puso manteles limpios, un plato de cerámica con un buen trozo de mantequilla y tres clases diferentes de dulce de mermelada.
Fue a despertarle a la habitación, susurrándole que el desayuno estaba listo. Él soltó dos gruñidos hundiendo la cara en la almohada, y dijo que iría enseguida.

Ella se sentó junto a la mesa y se quedó mirando a la pared.
Luego contempló el surtido desayuno, que mostraba una armonía de formas y colores perfecta. Los manteles japoneses, la vajilla de un blanco inmaculado.
Se incorporó para ver si el té se había enfriado. Levantó la tapa, aún humeante y comprobó con las manos el intenso calor de la cerámica. Volvió a sentarse, esperando.

La mantequilla había perdido algo de su sólido aspecto, así que se levantó y la volvió a meter en la nevera. Volvería a sacarla cuando él llegase . Abrió una revista.
- Quizá podría dar un segundo calor a los huevos - pensó.

Por fin apareció él, soñoliento. Pasó por su lado y le tocó el hombro con la mano, para seguir en dirección hacia el baño, cerrando la puerta tras de sí.
La casa era un loft de diseño moderno y habían invertido meses de búsqueda en encontrarla.

Miró hacia la pared, estudiando los desperfectos que habían salido con el tiempo.
Las veces que le había hablado de pintar todo de nuevo, él se había mostrado huidizo. - No sabemos cuanto tiempo estaremos aquí- decía.
- ¿Aquí en el mundo, o en este piso? - pensaba ella.

Pasaron 10 minutos largos y él seguía sin salir del baño.
Decidió entonces calentar de nuevo los huevos y hacer un segundo té.
Si había algo que le molestase de veras era el té tibio, ni frío ni calor. Así sentía su relación desde hacía meses.
¿Qué podía estar haciendo ese hombre tanto tiempo en el baño?
Los cruasanes estarían ya fríos y duros.
También había cortado un kiwi y una pera.
Le entraron ganas de llorar.

Él apareció entonces por la cocina. Se acercó a ella y le dio un beso distraido, mientras miraba hacia la ventana. Ella le sonrió, sin soltar el mango de la sartén que asía con una mano, ni la cuchara de palo con la que daba suaves golpecitos a los huevos con la otra.

- Que... estaba pensando... - Dijo él vacilante.
- Él coche. Que no sé si lo he dejado bien aparcado-

Ella permaneció inmóvil, sujetando el mango de la sartén con una mano y la cuchara de palo con la otra.

- Es que no sé si hoy cuenta como festivo o laborable. Éste lío de las zonas. Igual voy a mirar en un momento, no quiero que pase nada, como la otra vez.-

Iba retrocediendo hacia la puerta.

- Sí, casi que bajo un segundo. Así no estoy tranquilo. No me cuesta nada -

Lo vio desaparecer tras el umbral y oyó la puerta de la entrada cerrarse. Seguía con el mango de la sartén sujeto. La cuchara de palo fue cediendo sobre el revuelto.





viernes, mayo 08, 2009

Mejillones y género

- Me gusta dibujar mejillones-

- Ajá- asiente el profesional de las mentes aturdidas y/o extraviadas
-¿Puede esto significar que soy lesbiana?-
(busco respuestas profesionales, por eso estoy allí...)

- Puede... y puede que no-
responde muy hegeliano el ínsipido profesional.

He leído que las mujeres tienden a pintar flores,
con sus majestuosas almendras que se abren y despliegan en bellas corolas.
Pero mis mejillones son siempre parecidos, espirales que nacen en el mismo punto...

Yo por ahora sigo acostándome con tíos.
Me quedé sin dinero y sin respuestas.

jueves, mayo 07, 2009

El secreto

La ruidosa comunidad se detiene.
Un desconocido ha irrumpido en sus casas, y con ese timbre,
lo antes a los cuatro vientos aireado, se torna silente.

La comunidad contiene la respiración

Desaparece el flamenqueo
cesa el gracejo inmediatamente
y varias cabecitas
asoman con cautela de su ratonera.

Desde la cima, veo moldeados.
Y coronillas y pelos ralos
surgen aleatoriamente de la vertical del plano.

De un plumazo, la comunidad enmudece.
Espera, sigilosa, que el extraño se aleje.

jueves, diciembre 11, 2008

CAP. 2. En la Consulta

Entro en el límpido cosultorio privado de la clínica Montpellier, en calle Aragò:
páredes de un blanco inmaculado y suelo de cristalino mármol.
Me adentro en la diáfana estancia con resuelto caminar,
y en elegante zoom escudriño al bombón que preside la mesa,
una rubia de coleta tirante y labios cubiertos de fresa.

Me acerco hasta el borde de su tablón y bajo humilde la cabeza,
en una libre interpretación de la inclinación japonesa (que yo en eso estoy muy puesto) y fijo finalmente en ella mis ojitos de ensoñador.
-Mademoiselle. Buenos días-
le digo con grave voz.

La sueca no mueve un ápice de su inicial semblante,
y ni pizca de rubor asoma en sus mejillas de manzana.
Me mira en cambio con severidad a través de sus ojos lechosos.
(Ay que ver ay que ver estas mujeres desde que están liberadas,
no se arredran ante nada)

-¿Quién es usted?- me inquiere con voz tajante.
-¿Mi nombre? Y se lo digo, como siempre con mucho estilo,
dejándo que la última vocal se apague lentamente en mi boca.
Soy...
Bueno, es difícil resumirlo.
Realizador, empresario, productor...
Benefactor creativo.

-no, no ha entendido usted mi pregunta -
(La azafata está guerrera)
-¿Qué quién es usted?- Me repite golpeando la mesa con su lapicera.

Me repongo de mi estupefacción y me dispongo, con renovadas fuerzas, a desgranar sintéticamente algunas fases de mi extenso (e inflado) currículum.
Podría incluso pedirle a Judit, mi asesora, que le remita por fax (e ipso-facto)
el documento. Pero al volver a posar mi sobria mirada sobre el rostro de la recepcionista me encuentro con su contraído rostro,
y me apercibo, sagaz, de su mirada de odio.

-Señorita, ¿me confunde usted con otro? Le pregunto compungido.
No solo no se rinde a mi encantadora mirada , sino que se muestra
crecientemente más ruda, hiriendo mi compostura -

-Es que creo que no ha entendido usted mi pregunta,caballero-
Responde la nórdica con voz de hielo.
-En los últimos tiempos, los últimos meses, semanas o días...
(hago un plano detalle de su boca moviéndose al tiempo en que mi bultito se despereza con prisa)
-¿Ha hecho usted más feliz a alguién?, ¿Ha facilitado su camino? ¿Ha mejorado en algo los momentos buenos y malos de su jornada? -toma aire-
-Si su madre se pone enferma, ¿va a verla?-

(¡Pero qué coño dice ésta arpía!
¿acaso no sabe a quién se dirige?
¡Al captor de la belleza en el mundo sensible!)

-Mira, so guarra- le digo quitándome el sombrero.
- ¡Yo sólo he venido a tratarme esta incipiente calva!
Si tus padres no saben que eres lesbiana, poco me importa.
La gente me admira, las mujeres...
¡Las mujeres alucinan con mi tierna hombría!-

Dicho esto me alejo de allí con aire altivo.
Una vez en la calle me recompongo he perdido los estribos, lo reconozco.
¡Nombrar mi frente despejada como calva! No sé que me ha pasado, esa fulana...
No puedo dejar que el enfado contraiga mi cara,
mis líneas de expresión cada noche de anti-age embadurnadas,
¡qué disparate!

Para quitarme este amargor de la boca llamo al primero de mi homogéneo séquito
y le cuento el episodio de la consulta y de aquel monstruoso niño tan molesto.
-Roger, yo alucino- dice -Pero...¡espera un momento!
¿Acaso no será todo esto una mala jugada de la productora rival?
¿No querrán socavar con acierto, apelando a tu desconcierto, todo tu potencial?

- Ahí le has dado, amigo mío!- cuelgo mi i-phone triunfante y llamo a mi asesora, -noia, em sembla que tens molta feina, pero lo primero, contarme paso a paso mi agenda-

sábado, diciembre 06, 2008

CAP 1. Soy jefe

-I-

Aparto mi plumífero nórdico.
Un tímido bultito despunta en mi entrepierna
cubierta por ese pijama de tweed, comprado en una boutique
de London square el año pasado.
Me levanto y voy al baño. Allí me palpo el rostro en reflexivo gesto.
En un día me ha crecido la barba,
¡Pero si ayer mismo me hice un apurado perfecto!
-Bueno, bueno...¿y qué es esto?- me pregunto al observarme en el espejo.
¿ quizá me creció la cara?
Ralos cabellos orlan mi frontispicio,
compruebo al enfundarme mis óculos Dolce Gabbana

¿Y si las radiaciones UVA están minando mis masculinas hormonas ?
¿o es que acaso mi estilista ya no le saca el máximo volumen a esta corona herbácea?
y eso que la Paola, de guais & scissors, no es ni mucho menos barata.

Pero este es el precio, amigos,
ya se sabe que la metrosexualidad, al final, se paga cara.
Y a mi que me lo digan,
la suscripción a las revistas femeninas me sale por un ojo de la cara.
Pero así me acerco a ellas,
en los bares, de noche, les asalto con mis frases compradas,
-¿Tu belleza es de este mundo?
¡captaría tu delicadeza en solo dos fotogramas!

Por el día soy más fino, me calzo una buena coartada
en forma de americana liviana y estos ojitos impostados
pero que ricura,camuflan mi vacuidad humana.

Pero nenas,yo soy de aquí y de allí.
Cosmopolita empedernido me dicen, y es así.
A mi lo que me gusta es el todo y la nada,
ser un ser, mejor que no ser, mi imagen es mi coartada.
Y esto del espejo a primera hora de la mañana no es más que una falacia.
Ya veréis cuando me plante mi modern- -juvenil disfraz
y me vaya a pasear por el local. Vais a flipar….

-II-

Así que.
Activo mi buga con el automático y me alzo carretera abajo
sin ver que ese caniche tan mono quedó enredado en mis bajos
al cruzar el semáforo en rojo, ¿o era ambar?
Es igual.
La rubia no está tan buena como para pagar el seguro
así que le piso con fuerza rumbo a mi segunda morada,
presto a epatar al personal con mi chupa recién estrenada.

-III-

Ya en la puerta, un niño pecoso con grandes gafas de montura morada, me increpa algo desde la otra acera, con aspavientos impropios de su corta edad.
Pienso en el caniche aplastado bajo mi rueda de montaña
¿será acaso el niño la reencarnación humana?
y ese resorte, en mi siempre presente, de eterna bondad alquilada,
se activa desde el esfínter obligándome a cambiar de acera.

(Esfínter, por otro lado, que ha sido cuidadosamente pulimentado
por la Rosi, del estetic Almodovar center, y he de decirlo,
por sus diestras manos. Y es que cada miércoles tarde, es lo que hago,
nunca se sabe cuando va uno a sacar a pasear su bultito de la entrepierna de tweed)

Me acerco a él (nada que ver con lo anterior citado, pues yo de pedòfil no tengo nada)
y le encuadro con maestría en contrapicado.
¡El ojo cinematográfico es mi particular pesadilla!
Me acompaña desde mis primeras poluciones cual ladilla en mi carne sensible incrustada. Y eso es lo que me solaza cada mañana.

El niño me desafía detrás de sus grandes gafas. Y me espeta resuelto y sin más preámbulos: -¿Pero quién coño eres?- - Y es más -añade- ¿ De quién robaste esas palabras caras? -
Es verdad- me digo- Si en "ángeles y demonios" nunca usaron semejantes términos,
ni polución, ni preámbulos, y entonces pienso:
- ¡no dios mío, no!
Será que me encuentro,incluso,también dotado
(tan bien dotado, jeje)
del don de la creación literaria?
¡dios mio de mi vida y de mi corazón,
no puedo con tanto tino y tan inestimable compendio de atributos creativos!
¿Habre acaso de cambiarme el apellido?-

-IV-

Decido correr raudo a hacerme un buen chequeo,
no sea que este niño sea pájaro de mal agüero y se acerque trepidante el tributo a tanto menester creador, en forma y signo implacable de alopecia galopante.
Señores, yo soy un dandy, un modern-man,
un ilusionista del juego de los espejos,
esto se viene y se va, y sino me planto unos injertos,
vamos ya, un hombre como yo, de altos vuelos...

(TO BE CONTINUED)

jueves, octubre 16, 2008

el Sueño Europeo No existe

Sentada , encogida, en la roñosa silla de plástico del hospital,
temblorosa, el rostro cárdeno,
sus ojos oscuros inflados,
sangre seca en la comisura de su boca carnosa,
no siente dolor.

Solo un intenso crepitar en su cabeza la invade, toda:
siete filetes de vacuno friéndose a fuego ardiente
sirenas de fondo que ululan al tiempo dentro de sí,
le invaden y no le dejan tiempo
para no hacerlo
vengarse,
de lo que es demasiado injusto,
que sobrepasa lo imaginable.
¿Quién soy yo para juzgar?

Atrás quedan las carrerillas por el malecón de la Habana,
las noches cazando turistas (como presa)
gambas con pantalones desmontables
y VisaOro que compra su sexo.
A veces unos abalorios y un plato caliente, frijoles,
y esos viejunos brillantes
"Que poco garbo mi amor"

Eres una niña con el cuerpo usado y los ojos vivos
entonces te vienes a Europa,lo llaman el primer mundo,
Y sigues gastando tu cuerpo
desgastándote
en un provinciano prostíbulo.

Y sueñas con ir de la mano de algún hombre distinguido
traje de chaqueta de lino
los dos con expresión vehemente,
henchidos de éxito social.
Solo quieres ser alta y altiva,
como ellas, mujeres distinguidas peinadas de peluquería,
el teatro te da igual.

Pero en el burdel no hay clientes influyentes,
solo individuos soeces,
(y todo es soez)
El sueño europeo No existe
Sólo el filo del cuchillo, refulgente,
y el incesante crepitar.

La comida también es soez.y tosca.
Te hizo adquirir formas flácidas.
La niña estilizada que corría airosa con el culo en pompa
por el malecón de la Habana,
tiene el colesterol alto,las trans son lo más barato y la vida le crea ansiedad.

No, no hay hombres distinguidos,
y si los hubiera, serían seguro aburridos.
Este parecía gracioso
Que son, mi amor, aquel día en el baile.
Hasta que un día te coge del cuello y aprieta con fuerza
-Cuidadito mi negra con lo que tú haces-

Te golpeó en el estómago,algo se cerró de golpe
(el extremo del esófago)
creías que todo se había acabado, pero no,
aún te quedaban fuerzas para aguantar.
Un puñetazo,y otro,
qué más da, si ya no sientes dolor,
solo sirenas y ese intenso crepitar.

La hoja destellante cayendo sobre esos cuerpos sobresaltados,
convulsionándose,
danza macabra del cuchillo hundiéndose entre batas blancas.
Y solo después, sentiste tranquilidad.

miércoles, septiembre 03, 2008

La Encina

Caminábamos por aquel pinar, árido y seco,
bajo el sol abrasador de un fin de agosto castellano.
La ropa para el funeral de la tarde
no era lo más apropiado para aquella incursión campestre,
que con aquellas alpargatas que dejaban pasar la arenilla y el polvo, se hacia mucho más larga.

Los hierbajos resecos se enganchaban, inmisericordes, al tejido de los pantalones, penetrándolos y clavándose fortuitamente en nuestras piernas al andar. Las pulgas de río saltaban a nuestro paso,aguzadas por el olor a carne fresca.
Caminábamos en silencio, mirando al suelo,
cómo autómatas con un único objetivo: llegar hasta la encina,
a unos 5 kms del punto de partida.

La encontramos, era esa, el contorno de piñas lo indicaba.
Nos detuvimos.
Papá sacó los utensilios y se dispuso a abrir la urna,
primero con un cuchillo,
después con destornillador y martillo,
golpeando concienzudo los bordes
tratando de hacer palanca entre los resquicios del recipiente y su tapa.
Aquello se resistía.

Contemplábamos la escena, inertes y aturdidos,
la mirada fija en la maniobra,
sólo moviendo las manos para espantar el enjambre de moscas
que se arremolinaba en aquel punto,atraídas por el dulzor
del sudor y la densidad de la atmósfera.

Yo me había quitado la camiseta
pensando en el funeral de la tarde,
N hizo un tímido ademán de ayuda,
y por fin la tapa cedió.

Contemplé aquel receptáculo de materia gris,
las cenizas de mi abuela.
¿Por qué siempre había pensado en un suave y fino polvo irisado?
Una bocanada de risa me subió por la garganta como un vómito:
un sonoro alarido irrumpiendo en la desolación del ajado paisaje veraniego,
una risa histérica, patética, de ella heredada,
una liberación de adrenalina malsana

Sentí una oleada de pudor al verme allí plantada,
despidiendo a mi abuela, mi abuela del alma,
con el culo sudado, una teta casi fuera
y una aureola de moscas agolpadas.
Me tapé avergonzada.

Deshicimos el camino,
cansados y cabizbajos.

Quizá no eramos la familia más convencional de Castilla.
No la despedimos durante días con grandes fastos,
no hubo cortejo fúnebre, ni excelsas coronas florales,
pero esa encina, que se alza en medio de un bosque perdido jalonado por el Duero,
adusto en verano, fresco y sombrío en otoño,
lleva parte de mi abuelo desde hace cinco años
y ahora de mi abuela, su mujer amada,
Y de su risa,
gracias, gracias,gracias.

martes, julio 29, 2008

Sucesso

- Y sentí el calor de su aleteo histérico en mi pie. Palomas, inmundas ratas de ciudad cada vez más osadas-

Se oía el rumor metálico de los platillos.
Quería correr allí,
pero me frenaba.
Espantando palomas con el pie creía salvaguardar mi autonomía,
no usurpar tu éxito, reflejo de mi fracaso como protagonista.

Odio el protagonismo
soy una protagonista malograda,
y en tu sucesso veo mi frustración como interprete estelar de actos sublimes.

He protagonizado heroicas batallas en el baño.
He sido la elegida de diestros espadachines
(pero siempre manteniendo mi personalidad marcada, nunca como desmayada princesa de boca cerrada)
He dado, más tarde, multitudinarias conferencias ante el espejo.
Charlas magistrales,
he disertado durante noches interminables
ante el reflejo de la ventana, vehemente y segura,
asentida por una audiencia entregada.

Premios, agasajos, galardones varios. Sonrisas humildes, lágrimas contenidas en ojos emocionados...
sinceros agradecimientos, toda una vida protagonizando chorradas.
Una detrás de otra, medallas imaginarias.

Odio el protagonismo,
soy una protagonista frustrada.

Despertarte cada mañana arropada.
Preparar la comida, bebiendo vino,
conversar en la noche
llegar a un lugar aún no recorrido.

Soy un extra satisfecho.
Una protagonista fracasada.

martes, junio 03, 2008

Las tripitas hinchadas son SEXY

Desde que el verano comenzó a despuntar tímidamente
-los rayos entre nubes calentaban parcialmente las estrechas callejuelas entre destartalados edificios- las expectantes feromonas-macho comenzaron también a despuntar.

Me da miedo que llegue el verano de lleno,
qué el calor punzante aplaste la encrucijada de callejuelas
y vele con ello las miradas de esos "hombres-macho" que pasan el día apostados, indolentes,
a cada lado de las desorientadas callejuelas.

Unos tíos embuten una almohada doble en la trituradora de residuos, curiosa acción en un barrio donde se traspasa hasta el más mísero trozo de madera. La funda, de estrellitas, limpia, el relleno de primera, sin pelotillas ni rugosidades ni malformaciones sintéticas. La flamante almohada se resiste a ser engullida por la pútrida boca de la trituradora, pero ellos perseveran, obstinados en completar tan arduo proceso.
Antes de emanciparme nunca había imaginado que las almohadas no son pas baratas...

Todas las miradas se tornan sospechosas (o veladas por encendidas "feromonas-macho") tras el deshecho de la almohada-mariposa en la callejuela.

Una, dos, tres embarazadas.
Cómo les afectarán las lacerantes sirenas?
Los continuos pitidos, las bocanadas de olor a mierda?
Las callejuelas ribeteadas de regueros sospechosos inherentes al pavimento, muy a pesar de los prohombres (y promujeres) de la bcneta?

Ahora que tengo tiempo me gustaría también pasearme con un buen bombo.
Cómo decía Maria de Medeiros en pulp fiction,
Las tripitas hinchadas son sexy.

domingo, mayo 25, 2008

primavera

Si ni tan siquiera quiero ir a bailar rodeada de treitañeros modernos si yo enlazo con los delfines y mi gente sencilla:
mi amor de pobladas cejas
y mi rubia de poblada cabeza rubia.

jueves, abril 24, 2008

Qué quiere la islandesa? Con su hilo de voz, sus ojos curiosos, sus rasgos desdibujados.
Sería cruel pensar qué es frígida solo porque viene de una isla de hielo. Lo cierto es que nunca la oí gemir a través de las finas paredes.
Pasan bastante tiempo en casa, son equitativos y disciplinados.
Su desayuno: exacto. El mismo tamaño, la misma composición.
Desayuno variado. Tarta de manzana, papaya cortada y comida con cuchara, separando la carne de la piel pacientemente. La islandesa habla poco, mira tranquila, difícil definir si su mirada es insulsa o inteligente.

Pan con tomate y queso...

Dulce, salado. El equilibrio. El recato. Frente al extrovertido muchacho. Sanote, hablador y campechano catalán.

(asiduo a irse de putas?)

Desde mi habitación todo se escucha. Conversaciones fragmentadas, rutinarias, siempre cordiales. Plantan tomatitos, hierbas aromáticas, tienen un gato.
Nunca se les oye discutir. Tampoco gemir, ya lo he dicho. ni reír a carcajadas.
El comedimiento implica no ostentar las pasiones. El friega, sube la compra, colabora en todo. El perfecto compañero, agente inmobiliario. Ella, diseñadora de ropa. Ni mucho, ni poco. Muebles de la facción pija de ikea, navidades en familia, desayunos en la terraza...

El otro día la vía salir del portal. La cara roja, (tiene la piel sensible, es nórdica) una maleta mediana, mirada huidiza, hilo de voz al saludar.
Hace días que solo lo veo a él, nuestras ventanas se miran, día y noche.

Creo que la islandesa nunca va a volver.

sábado, marzo 22, 2008

S u e ñ o s f u r t i v o s

Que en breve se tornan en apatía por lo inalcanzable y la experiencia de años de decepción. Ojos encendidos por el entusiasmo del arte. Firmamos nuestros manifiestos en oficinas oscuras. Entre gestos automáticos. Fábrica de hastío y de pulsar ratones. El gris administrativo que escribe sueños entre llamada y mail. Los grises operarios que esconden sus libros en rincones. Somos luciérnagas que encienden y apagan quimeras renovando sus ilusiones.
a la deriva.
se relamen muchachos originales hablando de arte en la fábrica de automatismo que clausura sensibilidades, educación y cultura. Anulan en su encierro el potencial de una sociedad mejor.

martes, febrero 26, 2008

Cuando sea mayor

Cuando sea mayor,
podré decir te quiero una vez y un millón
sin miedo a perder por ello mi reputación
ni verte desaparecer huyendo de mi corazón.

Cuando sea mayor
Podré dormir abrazada a ti bajo un solo edredón
sin morir de frío, con gas natural y querubines gorditos por la habitación.

Como en el anuncio, cuando sea mayor, las ventanas serán de aluminio con cierre hermético, no dejarán entrar ni un solo rumor.
La casa será una esfera sin conexión con el afuera
sin camión de la basura sin voces en la noche sin barullo vespertino, ni la maruja de los rulos gritando por el balcón.

Cuando sea mayor tendré calefacción central y un aspirador.
Una bici plegable con ruedas de circo para ir al trabajo con traje planchado y un amplio comedor. Dónde recibir tus besos cada mañana con una sonrisa impresa en la cara, como no.
ya no habrá coladas en patio interior.

Cuando sea mayor tendré un proyector con cañón en el salón, para llenar las paredes de cada domingo de cine del bueno, de sueños fílmicos. Pedir los entrantes en el restaurante,
y sin ningún pudor, poder invitarte, sin cálculos mentales sobre el saldo restante,con barra de labios de christian dior.

Cuando sea mayor

sabré que cruzarás esa puerta cada día. No me dará miedo el concepto de eterno así que pagaré una hipoteca de por vida. Que me arraigue a este suelo, dejar de volar a tientas, de planear por mis sueños y comprar la carne "donde toda la vida" para que me llamen por mi nombre y me fíen la comida. Ascensor, solomillo, pescado fresco y lavavajillas...

¿Qué sueños me quedarán cuando sea mayor?

miércoles, octubre 31, 2007

...

solo quería comer tostadas calientes por las mañanas y tu veías niños corriendo por el salón. Ahora me pasé a los cereales.
Dicen que es hasta los 30, no?

lunes, agosto 27, 2007

io non voglio capire

Dos líneas paralelas,
un interespacio infinito.
Me arrojaron allí y corría.
de un lado a otro, pazzesco,
cómo si nunca más hubiera camino que trazar.

De repente te parás,
respirás.
tranquila, lo mejor es no sentir nada,
las pasiones son troppo complicadas.
¿quién quiere latidos, si puedes mecerte en la nada?
fluir en esta dulce apatía de necesidades anuladas.

Y es ahí, cuando casi has llegado al nirvana, que algo te avisa:
La suerte es de los que empujan , no buscan, encuentran sin renunciar a nada.
Dejas de fluir, la atrapás.

¿he visto esa pupila o lo he soñado?
Da igual, ya no hay prisa.
entre la maraña de incógnitas algo me acaricia.
No quiero revelar nada...

No quiero destapar cajas de eternos reproches del que necesita y pide (=enamorado).
no quiero una bola mágica que me narre un futuro forse trágico(= aburrido).
Ahora que no hay resquicios (no- físicos) que rellenar,
los sueños marcan mis pasos, la incerteza es mejor que el nirvana.

No quiero certezas,
no quiero abrir cajas de eternas necesidades irresueltas
y huecos que rellenar.
Quiero seguir este viaje sin desembalar secretos.
Caminar por el vacío de este interespacio infinito
que se abrió en surcos en la arena y que pasó entre tus piernas

(o cerca de ellas).

non voglio capire.

miércoles, marzo 21, 2007

"el pétalo de la florecita"


Desde la cama el aire se vuelve turbio.
el humo del cuarto cigarro ayuda al astigmatismo y los objetos se tornan oscuros, deformados por el tedio y el cansancio de los huesos regenerándose.
fuera, todo sigue a su ritmo, la vida no le espera a uno: o estas allí para atraparla o te ignora vilmente, y es que la discapacidad, transitoria o no, no da tregua.
Paradojas. Esos días que no quieres levantarte de la cama y ahora, en la postración impuesta, todo lo de fuera parece bullente intenso excitante (menos los gritos histéricos de los niños que juegan en el parque)
Intentas aprehender un instante del afuera y la vertebra cercenada por un gilipollas con olor a gimnasio te grita tu inmovilidad y te hace recostarte de nuevo. El culo, aplastado y ya insensible, te anuncia que la degradación de tu fisonomía no ha hecho más que comenzar. hace unas semanas lo veías erguirse satisfecha e inconsciente. Inconsciente de que en un momento, una sola fracción de segundo, tu corto o largo plazo puede doblarse hacia cualquier lado. Esta vez viró 90 grados hacia la horizontal de un colchón barato de Ikea.
Y aún tendré que alegrarme de qué unos centímetros hayan salvado el eje de un cuerpo que ninguneamos.
Y es que las florecitas deben quedarse en su maceta sin esperar a crecer...

La solidez de la soledad en el mundo líquido

En la incertidumbre de la nueva sociedad líquida, a veces me pierdo.
Dame algo que no sea virtual.
Las personas caminamos solas en el nuevo tejido tecno-social, pero no lógico.
Ahora, el ideal es trabajar desde casa, máximo rendimiento sin gastos de calefacción
ni el cafelito de la reunión...
Pero si me vendes individualismo,
dame al menos para bañar mi aislamiento con Chardonnay,
o un riberita, qué tampoco es que quiera yo lujos extremos.

Después, unas horitas de psicoanálisis,
para mantener un mínimo de salud mental
con alguien que aún te escucha in situ
(a 80 la hora , para quién se lo pueda pagar)

A mi, que soy joven, todo esto me pilla repentinamente,
no sé como lo sentirán otras generaciones que conocieron, aunque sea de refilón, otras formas de relación social en las que la gente aún se veía las caras, aunque algunas, no las quisieran ver ni en pintura...

A mi, todo esto, me coge desprotegida y vulnerable;
Aún no me he construido la férrea coraza de la gente madura:
más dura, tras las hostias con la vida.
Yo todavía no me he dado muchas, pero quisiera endurecerme rápido,
antes de que me desuellen de todas mis ilusiones, y un día me despierte hecha jirones.

Y es que, en medio de esta encrucijada de corrientes y flujos que vienen y van
a ritmo desbocado, comienzas a hundirte en la Incomprensión.
Si somos gregarios, ¿por qué hemos de aislarnos?
Nos venden que somos seres sociales: redes, clubs, chats,
foros, sectas, agrupaciones, Identidad, Pertenencia, nación!

Pero objetivamente, estas solo, si no quieres pasar por el artificio del carnet de socio y de la impostada reunión.
Entonces, ¿por qué no promocionar un nuevo “eremitismo” de habitación
en plan hikikomori como ideal del nuevo animal social?
Excitantes sensaciones dimanan de la pantalla,
los pixels acarician tus ojos y hacen bullir tus neuronas
y el aire viciado del zulo te retrotrae a románticas celdas de monasterios medievales.
Las pasiones serán controladas, hasta transcender al nirvana,
lo importante es no desear nada, así que apaga el televisor
y sumérgete en tu agujero de hurón..

Y si no, ¿porqué no ir a la montaña? Allí donde sabios milenarios encontraron las respuestas a la vida en su aislamiento.
Una vez allí, a esperar que una mata te ilumine.

¿habrá cobertura?

jueves, febrero 15, 2007

Soñar la rutina

Con el rumor de tus susurros me despierto, pero ya te has ido y en la habitación tan solo desamparo para esta mañana de Sábado. Bonita forma de comenzar el fin de semana, tostadas con miel sin el feed back de tu mirada endulzándose en el sueño.

Y así se pierden esos gestos, tan prosaicos, tan vitales...

Querría mojar mis labios en esa rutina dulce, rascarte la cabeza, despegarte los párpados. Ir a mear descalzo y seguirte por el pasillo en plano distorsionado, creando un duermevela plácido en el que mecerme y no despertar jamás.

jueves, diciembre 07, 2006

sin dirección

Ves como cada día las horas de estropajo
te secan las expectativas
puestas en un inicio con buen pie
para al final, pararte en seco otra vez.

Ves que las lágrimas empapan el estropajo de las horas,
el pie ya no sabe que paso dar,
hacia donde dirigirse,
reempezar, seguir, irte...
“para que me bajo”
¿dónde?

Las expectativas se enredan
en ásperas madejas de tiempo improductivo,
el frontón te devuelve una a una cada ilusión.
Frustración.

Y le pegas más fuerte,
y más débil vuelve tu impulso.
Un titubeo, dos, y te repones.
Y vuelta a empezar:

Horas de estropajo,
madejas de tiempo muerto
las noches acaban llegando.
“Mañana será otro día”
comenzar,continuar,irte....
¡para!
¿dónde me bajo?

martes, diciembre 05, 2006

obertura

Em moria de ganas de capturar aquesta imatge:
fulles dormides dins la foscor d´amagatalls d´argenta,
que reposaven tranquiles la crescuda.

Contemplant aquestes passadissos barrejats d´humitat
i paisatge, em semblava un objecte artístic,
digne de ser exposat en qualsevol estança.

Mireu de nou el meu forat , ple de fulles acariciades d´humitat
que es desperten lentament.
Aniria un cop més dintra la terra no mès
per a sentir la frescor endinsar-se en la nuesa del meu cos.

Mireu-la de nou, dormida i suau,
reposant tranquil.la la crescuda...
Algun dia tots ens cobrirem de aquestes fulles
que es posaran tendres sobre el nostre cos

lunes, diciembre 04, 2006

Diumenge

Una, dos y tres
otra vez.
suena el tic-tac del reloj.
clip,clap
los ojos de muñeca
se abren y se cierran,
nadie sabe lo que ve.
Clack, se abre la puerta,
la niña sale del baño,
limpia y satisfecha
con su cara de cereza.
Cling, pam, bum
tú cabeza está hecha un lío,
reflexiones intestinas
en la tarde de Domingo.

¿Será el tiempo que no pasa
el que libera las comeduras
del tarro de pensamientos?

Los recorridos neuronales
hoy no me han dado alivio
las tuberias recorren el subsuelo,
suave rumor que relaja mi trasero.

+ ,+, +, +, +... mierda, negativo

Los vecinos hacen fiesta
en el mediocre domingo
el día que el tic tac prolonga
piano piano, su sonido.

viernes, noviembre 17, 2006

Los chupasangre

Vampiros con levi´s y corte moderno,
con necesidades perentorias a cada instante
y cero euros e el bolsillo,
llaman a sus proges, hijos de la dictadura:
“metedme pasta a los 30”

El febril consumismo-neo sustentado por
estos que no tuvieron nada,
(de campo o de ciudad)
en un sistema absurdo que te exige más y más
sin contrapartidas que valgan.
Presente de nueva temporada
cimentado en las renuncias del pasado
sin dejar así, ni un remanente para mañana...
Bajo la mirada revanchista de los nuevos pijos
que te escrutan ese roto en el abrigo,
coges el teléfono, y llamas.

viernes, noviembre 10, 2006

Ni una puta más.

Llegué a Barcelona ya hace, no sé, año y tres meses, año y medio. Salí de un pozo oscuro, y todo se abrió, libre y tranquilo.
No fue una explosión súbita de locura, pero si que es cierto que poco a poco (a poc a poc) el ambiente de la ciudad me iba llenando de felicidad.
el barrio de gracia, sus mercados de fruta, sus plazas atiborradas, el compañero de piso "el francés”, los pakis hasta las once, cerveza beer por la noche.
Todo nuevo, sin estrenar, para empezar una vida de joven, a mis 25, salir del tedio, no de una ciudad pero de unas circunstancias, y remontar un poco, menos mal.
No vine de Erasmus tampoco. Me sentía tan bien con poco, gracias por dejarme pasear, y dejarme seducir despacio, y hacerme fuerte despacio, y montar mi vida, despacio. Y era gratitud verdadera lo que sentía.
Hoy la euforia de los primeros días es ya mucho más tibia. He vivido la ciudad desde muchos ángulos, parece mentira, pero en solo año y pico la ciudad ya parece manida, desvirgada, usada, y descubre su reverso, y desde urgell centro, coches,pakis, indis ,freakis,guiris...gente y más gente, y casi en el punto de partida, pienso, joder, Barcelona caduca, cansa, se esfuma el espejismo: Catalanistas a ultranza, emigrantes a destajo,eres de allí, de aquí, del otro lado, y una isla desierta en el centro con un absoluto vacío de identidad...Que collons soc jo? una emigrante que busca trabajo, una espanyola que viene a chupar del bote, un ser gregario movido por el impulso del rebaño que trashuma, ahora, hacia el foco de lo fashion que encierra, en el fondo,lo más rancio de lo tradicional?
Soy una aspirante más a ser guay?
Barcelona batega si la bolsa sona, y si no, el que late hasta la taquicardia eres tu, tratando de ir de un sitio a otro en menos de una hora para ganarte cuatro euros que invertirás a euro por metro cuadrado, arroz y pasta.
Cuanto tiempo bajo tierra viendo la vida pasar? Si, cultura y fashion a tutiplén, conciertos, cine , teatro, ciclos y conferencias. Y tu, sin tiempo o sin dinero, o sin tiempo ni dinero, en una ecuación devastadora sin lógica alguna...

jueves, noviembre 09, 2006

aquest endins


...Entre la maraña de todo, algo se mueve.
Si.
Existe un rumor inherente al bramido de la ciudad.
Se trata de aprehender ese latido implícito...
Barcelona te siento pero aún no te entiendo,
te busco y no te consigo.
En el vaivén de humores, basculo del júbilo a la decepción en un momento,
ahora si, ahora...casi...
Te venden las estrellas, pero sigues comiendo en bocatta.
No se trata de ser alguien, ser importante, interesante. No quiero nada, ni mis "quince minutos". solo volver a disfrutarte sin quebraderos de cabeza.


Barcelona batega, barcelona es mou, barcelona es cultura,
La millor botiga del mon!


Tu imagen es un trampantojo,
cruza el decorado, te mojarás tus zapatos de piel.
Te sentirás vivo, a veces empachado,
pero nunca indiferente.
Triste, alegre, solo entre la multitud o acogido por la mezcla,
olores, semblantes,bilis...

Giras la cabeza, te sorprendes, te indignas, sonríes, mascullas exabruptos entre empellones...
Te entristecerás.
Sientes cosas, tu ojos están aún encendidos,
se mueven en varias direcciones.
El día que nada llame tu atención, huye.
La anestesia de la ciudad de obstáculos te habrá inhibido los sentidos